- Telangiectasia;
- Baja estatura;
- Voz aguda;
- Distintos rasgos faciales, como caras estrechas y largas, micrognatismo de la mandíbula, nariz y orejas prominentes;
- Áreas hipo e hiperpigmentadas de la piel.
- Deficiencia de ciertas clases de inmunoglobulinas, lo que provoca neumonías recurrentes e infecciones de oido.
martes, 8 de diciembre de 2020
SÍNDROME DE BLOOM
Insensibilidad Congénita al Dolor con Anhidrosis o CIP
El no sentir...
El CIP es una neuropatía hereditaria sensitiva autonómica de tipo IV, es una alteración que engloba múltiples síntomas y signos.
La causa del CIP es genética y nerviosa, genética en el sentido que una mutación en el gen NTRK1.
Este gen es el encargado de traducir una proteína encargada de las células nerviosas y de sus funciones, por culpa de la mutación esto se rompe haciendo que las neuronas funcionen mal, no les lleguen las señales y se muera.
La causa nerviosa proviene de que en múltiples análisis se ha demostrado que hay alteraciones en múltiples zonas del cerebro en pacientes con CIP, en regiones de sensibilidad al tacto:
Presentan ausencia de ciertas neuronas y de fibras de ganglios y raíces dorsales.
Ausencia del organizador del dolor y las sensaciones táctiles de temperatura
Los signos y síntomas ya aparecen en la infancia:
No sentir dolor
No sentir temperatura o cambios de temperatura
Lesiones graves por la insensibilidad
Cicatrización lenta
Fiebre
Piel gruesa
Convulsiones
La calidad de vida con este síndrome es relativamente buena, depende de la severidad, y en cuanto a tratamiento se está en desarrollo y en experimentación algún tipo de solución o por lo menos paliativo de los síntomas.
Fuentes:
https://www.neurologia.com/articulo/2005011
SÍNDROME DE LA MANO AJENA (SMA)
¿TIENE MI MANO “VIDA PROPIA”?
El síndrome de la mano extraña o ajena (SMA) o síndrome del Dr. Strangelove es un trastorno neurológico poco frecuente que se caracteriza por la presencia de movimientos involuntarios e incontrolables en uno de los miembros superiores, además de una sensación de “personificación” o extrañeza debido a daños provocados en el cerebro.
Es característica su aparición en los pacientes sometidos a neurocirugías pero también en personas con accidente cerebrovascular, infecciones, neoplasias, aneurismas o en individuos con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o Creutzfeldt-Jakob.
En relación a su sintomatología, mencionar que el paciente con esta alteración puede sentir tacto en la mano pero cree que no es parte de su cuerpo y que no posee control sobre sus movimientos. Del mismo modo, estas personas frecuentemente personifican el miembro independiente creyendo que se encuentra “poseído” por algún espíritu y puede pelear o castigarlo en el intento de controlarlo.
Es tal la autonomía de la mano afectada que puede llegar a entrar en conflicto con la opuesta provocando en ciertas ocasiones un uso inadecuado de objetivos, herramientas, etc. Por otra parte, el hecho de tener que estar “luchando” por el control antes comentado, provoca fatiga y ansiedad en los enfermos, los cuales muy frecuentemente necesitan un apoyo psicológico.
NEGLIGENCIA HEMISFÉRICA
Imagina que, de un momento a otro, todo lo que se encuentra a tu izquierda desaparece, pero tú crees que sigues viendo normal ¿Qué te pasa en realidad?
Lo que ocurre es un caso de negligencia hemisférica, en donde gracias a una lesión importante en el lóbulo parietal (accidente cerebrovascular), se deterioran los centros visuales de un lado del cerebro. Esto provoca que el enfermo sólo vea la mitad de las cosas, produciendo conductas como que por ejemplo sólo comen el lado izquierdo del plato, escriben en el lado izquierdo del folio, se atan sólo el zapato izquierdo o, cuando se duchan, se lavan solo el lado izquierdo del cuerpo.
En síntesis, el paciente deja de atender el lado izquierdo de su cuerpo y el espacio que lo rodea, como si meramente no existiera, incluso ignora la parte izquierda de los objetos que puede ver a simple vista. Aunque pueden seguir percibiendo sensaciones e impulsos en la parte izquierda de su cuerpo, no les prestan atención.
lunes, 7 de diciembre de 2020
SÍNDROME DE LANDAU-KLEFFNER
SÍNDROME DE MOEBIUS
- Estrabismo
- Dificultad para sonreír
- Babeo excesivo
- Paladar hendido
- Ojos hacia dentro
- Baja motilidad musculatura facial
PICA
La pica es un trastorno alimentario y conductual. en donde la persona ingiere con regularidad cosas que no son alimentos, como por ejemplo jabones, barro, cenizas, plomo, papel, suciedad, cabello, entre otros.
Por lo general, lo que comen las personas con este trastorno no les hace daño, pero muchas veces ocurren complicaciones, como obstrucciones del tubo digestivo, envenenamiento por sustancias tóxicas como el plomo o infecciones parasitarias por comer heces.
Se puede decir fehacientemente que una persona sufre de pica cuando esta ha estado comiendo cosas que no son alimentos durante 1 mes o más. Cabe destacar que en niños menores de 2 años, este comportamiento se considera dentro del desarrollo normal (se llevan muchas cosas a la boca para experimentar).
La verdad es que no existe congruencia en el tratamiento que debe llevar el trastorno de la pica, aunque la mayoría de los expertos optan por emplear técnicas de modificación conductual, en donde se pretende que el paciente repudie su conducta inadaptada y la sustituya por una más estándar y que no sea perjudicial para su salud.
PROSOPAGNOSIA
¿Te imaginas, mirarte al espejo y no reconocer tu rostro o ver a tu hermana y no conseguirlo tampoco? Pues les sucede a los individuos afectados por esta patología, entre ellos el mismísimo Brad Pitt.
La prosopagnosia, ceguera facial o agnosia facial, es un trastorno neurológico en el que la persona es incapaz de reconocer los rostros de personas o incluso el suyo propio.
Su sintomatología recoge la incapacidad de experimentar la sensación de familiaridad ante rostros conocidos, problemas para reconocer el rostro propio en el espejo o en fotografías, dificultades para percibir y reconocer los rasgos faciales, pobre reconocimiento de otros elementos asociados a la edad, el sexo o la raza y graves alteraciones en la percepción de expresiones faciales.
Todas las manifestaciones de la prosopagnosia pueden presentarse en un grado diferente de severidad. Asimismo, en ciertos casos se conserva la posibilidad de detectar la edad y el género o de realizar juicios discriminatorios acerca del atractivo de un rostro. En función de esto, se distinguen cuatro tipos fundamentales:
Aperceptiva: en este caso, algunos pacientes no son capaces de distinguir la cara en la superficie corporal.
Discriminativa: los individuos presentan una dificultad para reconocer una misma cara desde diferentes perspectivas espaciales, o para identificar un mismo rostro en posición invertida.
Asociativa: algunos pacientes son incapaces de reconocer caras familiares, es decir, un déficit en la asociación de la familiaridad a un estímulo facial conocido.
Identificativa: en otros casos, los pacientes pueden conservar la capacidad de reconocer si una cara pertenece a alguien conocido; sin embargo, presentan dificultades para determinar de quién se trata.
viernes, 4 de diciembre de 2020
SÍNDROME DE ALPORT

PROGERIA
Crecer hacia atrás…
Progeria o síndrome de Hutchinson-Gilford, es una enfermedad que provoca un envejecimiento extremadamente acelerado en niños pequeños.
Esto sucede por la mutación de un gen, el Lámina A encargado de unir el núcleo de la célula y pasa a convertirse en progeria que desestabiliza las células.
No es un síndrome heredable, es muy raro que pase esto, sólo existe un factor de riesgo que es que si una pareja ha tenido un niño con progeria la posibilidad de que el siguiente niño nazca con progeria es muy alta.
Los síntomas son múltiples:
Retraso del crecimiento: estatura, peso…
Características faciales: mandíbula pequeña, nariz afilada, cabeza grande en respecto a la cara…
Calvicie
Voz aguda
Piel seca
Venas visibles
No hay cura el único tratamiento que existe es el ácido acetilsalicílico y estatinas para evitar complicaciones como infartos o accidentes cerebro vasculares.
Testimonio:
SÍNDROME DE BARDET-BIEDL
El Síndrome de Bardet-Biedl es una enfermedad genética que afecta a varios sistemas del organismo. Los síntomas son bastante variados e incluyen, entre otros, problemas en la visión (retinitis pigmentaria) especialmente a la noche, dedos extras en las manos y los pies (polidactilia), obesidad, hipoplasia genital (falta de desarrollo genital), problemas en los riñones (riñones poliquísticos), problemas de aprendizaje y característicamente un hambre insaciable.
También pueden presentar ataxia (falta de coordinación para andar), problemas del habla y del lenguaje, alteraciones de conducta y un aspecto facial peculiar con anomalías dentales.
Hasta el momento se conoce que por lo menos 14 genes diferentes están asociados con SBB y otros cinco genes se están investigando actualmente, siendo la mutación más común la del gen BBS1. Sin embargo, la mayoría de ellos manifiesta un patrón de transmisión autosómico recesivo, es decir, que para ser afectado una persona tiene que heredar dos copias anormales o mutadas del gen.
Es una enfermedad en la que gran parte de los problemas pueden aparecer muchos años después de que la enfermedad ya ha comenzado, por lo que generalmente el diagnóstico es tardío y sumamente complicado.
SÍNDROME DEL MAULLIDO DE GATO
NIÑOS Y GATOS, ¿Hay alguna relación entre ellos? Veamos a continuación...
El síndrome del maullido de gato es un grupo de síntomas que resultan de la falta de una parte del cromosoma número 5. El nombre se debe al llanto de tono agudo del bebé que suena como si fuera un gato.
Por lo tanto, su etiología es puramente genética y se cree que la mayoría de los casos ocurren durante el desarrollo del óvulo o del espermatozoide. Un pequeño número de estos se atribuye a cuando uno de los padres le transmite de forma inadecuada la dotación cromosómica a su hijo.
Sus síntomas incluyen además de la peculiaridad del llanto de los afectados, inclinación de los ojos hacia abajo, bajo peso al nacer y crecimiento lento, pérdida de audición, defectos cardíacos, escoliosis (curvatura de la columna vertebral), cabeza pequeña o microcefalia, ojos separados y una evidente discapacidad intelectual.
En relación a su diagnóstico, el médico llevará a cabo una exploración física que puede mostrar presencia de hernias inguinales, diástasis de rectos, es decir, separación de los músculos de la zona abdominal, bajo tono muscular y rasgos faciales característicos. Asimismo, las pruebas genéticas evidencian la parte faltante del cromosoma 5.
Matizar también que no hay un tratamiento específico sino medidas para tratar de paliar los síntomas y ralentizar su evolución. Además, los padres de estos niños deben someterse del mismo modo a un examen genético pormenorizado.




